¿Sabes qué es una hipoteca mixta?

14 Agosto 2019

Tarde o temprano la tendencia actual de los tipos de interés cambiará. En ese momento, lo lógico sería que iniciasen un nuevo camino ascendente. Pero como no podemos saber lo que ocurrirá en las próximas décadas, puede ser una buena idea blindar tu hipoteca ante subidas en los tipos durante 10 años. Pasado ese tiempo, si la situación ha cambiado notablemente, entonces tu banco empezará a aplicarte unos intereses variables en función de los índices de referencia. En esto consiste básicamente una hipoteca mixta.

Si fuésemos capaces de predecir el futuro, las decisiones en materia de economía doméstica serían muy fáciles.

De poder hacerlo, sabríamos cuándo se va a producir la próxima crisis, en qué momento la cotización de una determinada acción va a subir como la espuma, o cómo van a variar los tipos de interés o la inflación en los próximos años.

Y gracias a eso, podríamos ajustar nuestras decisiones financieras a la información de la que disponemos, con lo que los resultados serían mucho más positivos.

Sin embargo, dado que nadie tiene el don de predecir el futuro, lo mejor es ser lo más conservador posible y confiar en que las cosas vayan cómo estimamos que van a ir.

Si estás buscando la mejor hipoteca, te recomiendo que, antes de tomar una decisión, leas con detenimiento este artículo en el que te explico en qué consisten las hipotecas mixtas, ya que en España son las grandes desconocidas debido a su escasa implantación.

¿En qué consiste una hipoteca mixta?

Los préstamos hipotecarios mixtos combinan un tipo de interés fijo durante los primeros años, para luego pasar a uno variable cuando finalice el primer período.

Lo más habitual es que este tipo de hipotecas contemplen un primer período de unos 5 o 10 años con una cuota fija, independientemente de que los índices de referencia suban o bajen.

Pero una vez que finalice el plazo estipulado en el contrato, el banco convierte la hipoteca en variable.

Para calcular la cuota a partir de entonces la entidad aplicará un tipo de interés formado por un diferencial fijo más el índice de referencia (que suele ser el EURIBOR).

Que el tipo de interés sea variable no quiere decir que siempre vaya a subir. De hecho, durante el período de tiempo en el que la hipoteca es fija, si los tipos bajan, el cliente no se podrá beneficiar de esas rebajas.

En cambio, cuando llegue el momento de convertir el préstamo hipotecario en variable, entonces las cuotas se irán revisando al alza o a la baja, según se vayan produciendo los cambios.

¿A qué personas les conviene una hipoteca mixta?

En un escenario de tipos bajos, muchos clientes están optando por las hipotecas a tipo fijo, que les garantizan que su cuota no cambiará por mucho que los tipos de interés suban.

Pero el problema de las hipotecas fijas es que a la larga pueden terminar saliendo más caras, ya que, si después de unos años los tipos vuelven a bajar mucho, ese descenso no se verá reflejado en la cuota.

Por ese motivo, muchas personas prefieren tener tranquilidad durante los primeros años, sabiendo con precisión cuál será la cuota mensual que tienen que pagar.

Además, si el contrato se firma en un momento de intereses bajos, el coste final de la hipoteca será también más bajo, ya que durante los primeros años se pagan muchos intereses y se amortiza muy poco capital.

Teniendo esto en cuenta, los clientes de hipotecas mixtas suelen tener la confianza de que, cuando llegue el momento en que el préstamo se vuelva variable, dispondrán de capital suficiente para amortizar total o parcialmente el capital pendiente.

Haciéndolo así, el impacto de encontrarse con unos tipos muy elevados dentro de 5 o 10 años será mínimo.

¿Todavía te quedan dudas? Pues te recomiendo que uses nuestro comparador de hipotecas que te ayudará a analizar cuál es la que más te interesa para tu situación actual.

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