¿Salario bajo o baja autoestima? 4 problemas de dinero que puedes resolver con un psicólogo

29 Enero 2021

No es costumbre hablar de dinero en términos de emociones, pero a veces es difícil construir una estrategia financiera competente sin comprender la psicología del dinero. En este artículo, hemos recopilado los problemas financieros más comunes que se pueden resolver en el consultorio de un psicólogo.

1.Compras compulsivas y consumo excesivo

Según un estudio realizado por el portal Rastreator, alrededor del 27% de los españoles no tiene ahorros a fin de mes, y más del 42% logra ahorrar no más de 200 euros.

Las compras compulsivas son a menudo la razón de la imposibilidad de ahorrar. Las causas más comunes de consumo compulsivas son problemas de autocontrol, baja autoestima y regulación de las emociones.

El autocontrol es una habilidad que desarrollamos con la edad. Para que se forme, debemos aprender a afrontar situaciones en las que no podemos conseguir lo que queremos aquí y ahora.

Por ejemplo, a un niño no han comprado un juguete y por eso llora. Las lágrimas son una reacción normal a la frustración. Los padres deben demostrar que comprenden su malestar, pero no se dejan llevar por él. Al experimentar varias de estas situaciones, el niño aprende a soportar la incomodidad asociada con la incapacidad de obtener inmediatamente lo que quiere.

Pero si a los padres les resulta difícil soportar las emociones negativas del niño, inmediatamente intentarán calmarlo. Debido a esto, es posible que el niño no aprenda a sobrellevar el malestar. Por lo tanto, cuando crezca y quiera algo, lo más probable es que lo compre de inmediato, sin importar el precio ni las circunstancias.

La segunda razón por la cual que tenemos problemas con el autocontrol son las restricciones y las críticas demasiado rígidas en la infancia.

Si un niño está expuesto a demasiadas restricciones externas, se acostumbra a que su comportamiento está regulado por alguien del exterior, y no aprende a regularse a sí mismo.

Los problemas de autocontrol a menudo no se limitan con compras impulsivas. Lo más probable es que se manifiesten en relación con la comida, el sexo, Internet, las redes sociales, etc.

Otro motivo de este comportamiento es la baja autoestima. Tal autoestima se forma cuando la familia tiene altos estándares y muchas críticas, o si el niño no encaja en un grupo de compañeros. En esencia, esta es la creencia "Algo anda mal conmigo, soy peor que los demás".

Una de las formas de sentirse bien es comprar algo hermoso, caro y de alto estatus. Pero, lamentablemente, este agujero en el alma no se puede tapar con compras (y en general con nada más que trabajar en sí mismo). Otros siempre tendrán algo que nosotros no tenemos y nosotros querremos conseguirlo.

2.Ahorro extremo

Este es el otro extremo, que también afecta negativamente al bienestar financiero. El ahorro extremo es común tanto para los pobres como para los ricos. Y si en el primer caso a veces puede explicarse por los bajos ingresos, en el segundo caso es mejor buscar inmediatamente las razones en la oficina del psicólogo.

Si la razón del acaparamiento es el miedo (quedarse sin un centavo y cosas por el estilo), entonces las acciones son una búsqueda de seguridad. Esto sucede si una persona o sus familiares perdieron dinero o simplemente hablaron de lo aterrador que es vivir sin dinero.

Otra razón es la baja autoestima. Paradójicamente, puede llevar tanto a un gasto excesivo como a un ahorro excesivo. Si una persona tiene una idea de “no estoy bien”, puede razonar así: como no soy digno de placer, entretenimiento y cosas agradables, no gastaré dinero en ellos.

Este comportamiento excesivo tiene repercusiones en varias áreas de la vida:

  • La salud: si comes productos de baja calidad, no visitas los médicos, ignoras el chequeo preventivo, no compras medicamentos;
  • La amistad y las relaciones: si no puedes gastar dinero en viajes, cafés y regalos, etc.;
  • Educación y carrera: si no gastas dinero en cursos, conferencias, desarrollo profesional, etc.

3.Una gran cantidad de préstamos

El crédito en sí mismo no es una mala herramienta. Sucede que se necesita dinero con urgencia, pero no hay de dónde sacarlo: casi nadie ahorrará para una operación seria o un curso de terapia. Sin embargo, hoy la mayoría de los préstamos personales en España se gastan en propósitos completamente diferentes.

Los medios nos imponen el consumo excesivo, y los bancos están felices de prestar dinero para toda esta belleza. Compre unas zapatillas más y un smartphone de moda, tenga una boda fabulosa y un coche nuevo, y todo esto para que no sea peor que otros.

Cuando tomas créditos rápidos con demasiada frecuencia, los límites entre tu dinero y el dinero prestado se difuminan y dejas de vivir dentro de tus posibilidades. Un préstamo no es un problema, pero si tomas el segundo y luego el tercero para pagar otros dos, esto es serio. Cada vez es más difícil controlarse.

Un nuevo smartphone, aparatos electrónicos caros, viajes, ropa y otras cosas que se podrían prescindir son, por regla general, cosas de estatus. Y la compra de artículos de estatus se centra en los demás, en ganarse su respeto, admiración y envidia.

Los intentos de obtener la aprobación de los demás a expensas de uno mismo se asocian con una baja autoestima. Si una persona con una autoestima saludable no tiene dinero para un iPhone, pero necesita un teléfono nuevo, comprará un smartphone de precio moderado y no se sentirá mal por esto. Será más importante para él dejar suficientes fondos para la comida de calidad, el alquiler, etc.

4.Salario bajo

Muy a menudo, el nivel salarial ya no depende de factores objetivos: la situación en el mercado laboral y las competencias del empleado, sino de su estado psicológico y autoestima. En tales casos, trabajar con un psicólogo puede mejorar significativamente la situación financiera de esa persona.

Los sesgos cognitivos, como el efecto Dunning-Kruger, a veces impiden ganar más. Se trata de una situación en la que las personas poco cualificadas no pueden darse cuenta de sus errores debido a su incompetencia y por eso sobreestiman su nivel, mientras que los buenos especialistas, por el contrario, tienden a subestimar su valor.

Otra razón es el síndrome del impostor. Este es un fenómeno psicológico, cuando una persona cree que ha llegado a su lugar por suerte y no por cualidades personales. En algunos casos, la razón son los rasgos de temperamento innato (neuroticismo) y, a veces, la educación, la crítica y los altos estándares en la familia.

Las personas responsables, diligentes y trabajadoras tienden a subestimar su trabajo. Son muy críticos consigo mismos y creen que no están haciendo nada especial. Y por lo tanto, su trabajo no vale mucho dinero.

A menudo, la causa es similar a la causa de la frugalidad extrema. Son diferentes formas de expresar un mismo problema interior: una persona no cree que merezca lo mejor. Si creyera en esto, encontraría la manera de defender sus intereses, incluso si no tiene las mejores habilidades comunicativas.

Hay una solución

A veces parece que el bienestar financiero personal es como una lotería: está influenciado por muchos factores que no dependen en absoluto de nosotros. Uno de ellos es la actitud hacia el dinero en la familia, que podría formarse debido a los hechos históricos y las condiciones objetivas en las que se encontraba esa familia. Pero incluso en familias de la misma época y con los mismos ingresos, los niños con diferentes hábitos económicos pueden crecer. Por ejemplo, la probabilidad de que hijos de padres poderosos y estrictos se conviertan en gastadores es mayor que lo mismo pase con hijos de padres cariñosos y que aceptan.

La buena noticia es que se puede cambiar el comportamiento financiero. Puedes resolver problemas buscando ayuda de psicólogos. Será la mejor inversión en tu futuro: al cambiar la actitud hacia el dinero, obtendrás prosperidad y estabilidad financiera.

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