Neuroeconomía - Cómo el cerebro toma decisiones

14 Abril 2021

Cómo funciona nuestro cerebro cuando tomamos decisiones - explica neuroeconomía.

En muchas situaciones, las personas tienden a realizar acciones poco rentables y no del todo razonables, incluso cuando se trata de temas financieros o relacionados con el dinero. Pedir un crédito online para algo innecesario, hacer una compra espontánea: casi todos hemos experimentado situaciones similares.

Muchos expertos dicen que la razón radica en las emociones. ¿Cómo afectan el comportamiento humano irracional? ¿Qué áreas del cerebro son responsables de esto? ¿Qué lugar en el proceso de toma de decisiones ocupan las características de personalidad y edad, así como otras diferencias individuales? La neuroeconomía puede proporcionar respuestas a estas y otras preguntas.

¿Qué es la neuroeconomía?

La neuroeconomía es un campo científico interdisciplinario en la intersección de la psicología, la neurobiología y la teoría económica. Tiene como objetivo estudiar el proceso de toma de decisiones durante la selección de alternativas, distribución de riesgos y recompensas. Utiliza modelos económicos para estudiar el cerebro y avances en neurociencia para crear modelos económicos.

Principalmente, la neuroeconomía estudia los mecanismos del proceso de toma de decisiones en varios niveles de complejidad, a saber:

  • Nivel genético
  • Nivel neuronal
  • Nivel estructural y anatómico
  • Nivel funcional
  • Nivel de organismo
  • Nivel social

Fundamentos de la neuroeconomía

El concepto básico de la neuroeconomía es el modelo para la toma de decisiones perceptuales más simples propuesto por V. Newsam y M. Schadlen. Partiendo de sus premisas, el inicio del proceso de toma de decisiones son los neuronas-detectores, que reciben datos sobre las opciones disponibles. Posteriormente, la información va a las neuronas integradoras, que la acumulan a lo largo del tiempo y toman decisiones. Cuanta más información reciben los integradores de los detectores, más activamente comienzan a funcionar estos integradores, mientras que simultáneamente suprimen la actividad de otros integradores que están ocupados programando soluciones alternativas; este proceso se lleva a cabo utilizando sinapsis inhibitorias.

En otras palabras, el trabajo del sistema de integradores muestra la diferencia entre la evidencia hacia cada una de las opciones. La toma de decisiones ocurre cuando el grado de actividad de cualquier integrador comienza a exceder el “umbral de toma de decisiones”.

Pero uno de los temas más candentes de la neuroeconomía, cuyo estudio lleva casi todo el tiempo y todos los esfuerzos de los investigadores especializados en este campo, es la cuestión de ¿cómo afectan nuestras emociones a la toma de decisiones?

¿Cómo afectan las emociones a la toma de decisiones?

Dos especialistas del cerebro, Antonio Damazio y Antoine Béchard, estudiaron a pacientes que tenían dañadas las áreas cerebrales responsables de la toma de decisiones. Su investigación mostró que, a pesar de su coeficiente intelectual relativamente alto, estos pacientes tenían dificultades en la toma decisiones. Además, entender que una de las opciones es mejor no significa elegirla. Las personas con discapacidad emocional eligieron las peores alternativas si no tenían una respuesta emocional a las experiencias negativas del pasado.

Con su experimento, Damazio y Béchard demostraron que el síndrome de "falta de memoria negativa" sugiere que el alto nivel intelectual no lo es todo, ya veces son los recuerdos emocionales lo que juega un papel clave en la toma de la decisión correcta.

Una persona sana es extremadamente sensible a las pérdidas, y si ha perdido una gran cantidad de dinero, lo más probable es que no corra más riesgos. Pero una persona sin una "memoria negativa" lo hará y, con una combinación exitosa de circunstancias, será la ganadora. Esta observación dio lugar a muchas teorías, por ejemplo, la consideración de que muchos de los inversores y traders exitosos tienen ciertas dificultades con una evaluación real de la situación y no son sensibles a las pérdidas.

La neuroeconomía estudia la interacción de los mecanismos de toma de decisiones racionales y emocionales, tomando como base la teoría del dualismo de toma de decisiones. Las investigaciones realizadas en este marco han demostrado que, dependiendo de la mayor actividad de las diversas áreas del cerebro (cognitiva o límbica), las decisiones se pueden tomar de forma racional o emocional.

El sistema racional del cerebro abre oportunidades para tomar decisiones óptimas en presencia de una determinada cantidad de tiempo, y el sistema emocional facilita la toma de decisiones más rápidas y adecuadas.

El futuro de la neuroeconomía

Saber cómo tu cerebro toma decisiones es muy importante para realizar un seguimiento de tus acciones y no caer en la trampa de los especialistas en marketing. Todas las empresas importantes están adoptando desarrollos neuroeconómicos para que compres sus productos. Incluso los descuentos en las tiendas y la publicidad de productos hoy en día son una especie de método de manipulación. Nos obligan a comprar, por ejemplo, un teléfono nuevo, incluso cuando no lo necesitamos, y a veces incluso a pedir mini préstamos en España para eso.

Sin embargo, comprender sus mecanismos de manipulación te ayudará a evitar esta trampa. Por supuesto, esta ciencia es joven y bastante compleja, mucho en el trabajo de nuestro cerebro y el esquema de toma de decisiones sigue siendo un misterio. Sin embargo, saber incluso lo básico es bueno para la vida diaria.

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